
Es curioso como cuando a la hora de incluir un perro a nuestra vida somos conscientes de que es necesario establecer una serie de paseos diarios.
Sin embargo, ¿Con qué funcionalidad están pensados esos paseos?, ¿Con qué objetivos sacamos a nuestros perros de paseo?
“Para que hagan sus cosas” Es la respuesta que más he oído por parte de tutores caninos.
Y si bien es cierto que el poder hacer sus necesidades fuera para los tutores es importante, no lo es tanto para los perros.
Dentro de las prioridades de un perro , y sobre todo los cachorros, no se encuentra el hacer sus necesidades fuera. O por lo menos no se encuentra en el top del ranking de prioridades de cosas que hacer en la calle.
Me entristece mucho encontrarme con perros que hacen sus necesidades rápidamente en la calle para volver lo más pronto posible a casa.
Y es que por lo general y teniendo en cuenta que cada perro tiene sus propias necesidades, esto no suele ser lo más normal.
Está claro que no todos los días son fiesta. Y que habrá días o paseos en el que el perro solo quiera hacer sus necesidades y volver a casa porque hace frío, porque está cansado, porque está incomodx, porque le duele algo… Pueden ser muchas las razones y todas son comprensibles y aceptables.
Pero hablo de los perros que han aprendido que esta es la única forma de pasear.
Aquellos perros que están condenados a pasar una y otra vez por la misma calle, que desconocen lo que hay al otro lado de la manzana y que incluso ese desconocimiento hace que se sientan inseguros a la hora de ofrecerles ampliar el paseo porque no han podido permitirse aprender de lo desconocido y ahora lo temen.
Porque esos guías y perros han sido limitados a pensar que ese es el paseo que se merecen.
Y no es justo.
Tomemos el ejemplo de un cachorro, un perro puramente perro que acaba de llegar al mundo.
¿Qué hará durante sus paseos sin haber sido condicionado por el aprendizaje humano?
Como todo en la educación canina viene precedido de un gran “depende” en este caso no será menos pero podemos matizar ciertas cosas.
La mayor parte de cachorros cuando experimentan sus primeros paseos de manera autónoma suelen tender a:
-Tener conductas exploratorias: Esto puede ir desde querer investigarlo todo olisqueando, cogiendo cosas del suelo con la boca,observando…
-Tener conductas relacionadas con la observación: Quedarse inmovil observando los estímulos que hay a su alrededor desde una bolsa de plástico llevada por el viento hasta observar otros perros,personas,coches…
-Tener conductas exploratorias desde un ámbito social: Tener la iniciativa de abrir comunicación con perros,personas desde un ámbito social
En función de la epigenética de cada perro así como de su individualidad podremos ver mayor o menor iniciativa de interactuar con el mundo, pero siempre habrá una base la cual busca explorar y conocer para posteriormente aprender.
Ahora bien, igual de peligroso es limitar el aprendizaje a través de la exploración como presentar al cachorro o perro adulto continuamente a situaciones nuevas en las que el periodo de procesar lo aprendido es muy corto en relación a lo que ha sido sobreexpuesto a nivel estimulativo y de gestión emocional.
¿Os imagináis que a un niño cada vez que sale a la calle lo llevamos a diferentes parques de atracciones?
¿Qué imagen se creará ese niño de lo que es salir a la calle?
¿Qué expectativas tendrá a largo plazo?
Como tutores, ¿Podremos mantenerlas?
¿Qué está aprendiendo ese niño respecto al mundo?
Esto solo son un puñao de preguntas para reflexionar.
Es igual de negativo la escasez de estimulación como la sobreestimulación ya que con esto último creamos por un lado unas expectativas sobre el mundo que no son posibles de mantener a largo plazo, y por otro lado no permitimos que fisiológicamente el perro recupere y aprenda algo sólido en su día a día, bueno si que aprende….
Aprende que siempre tiene que estar a tope.
(Otro día hablaremos de aquellxs perros que al igual que las personas, van por la vida como “pollo sin cabeza”)
Los paseos deben plantearse desde una base individual ajustada a las preferencias asi como a las necesidades de cada individuo sin quedarnos cortos pero sin pasarnos de la rosca.
Y es de todo esto de donde nace el “Servicio de Paseador Canino” .
De poder echar una pata a aquellos guías que saben que sus perros necesitan paseos de calidad y por el motivo que sea no pueden dárselo.
Tu decides el tiempo del paseo, así como el lugar del mismo.
Por este servicio pasan perros que necesitan descomprimir con un buen paseo por el monte, como perros que les gusta pasear por ciudad y conocer nuevos colegas.
Es un servicio que está totalmente adaptado a las necesidades del binomio humano-canino y con una única premisa; que los perros disfruten.
Si quieres más información escribamos vía email a:
o vía Whatssap al:
601-32-85-19
Porque tu perro se merece disfrutar de sus paseos.

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