«PERROS BURBUJA»

Quizás seguro que del otro lado de la pantalla se encuentran tanto personas que saben perfectamente a que me refiero y otros tantos que no sepan muy bien por donde van los tiros

Así que vamos a explicar lo que es para mi este término:

Un perro burbuja es aquel perro que tiene una imagen distorsionada e incluso imaginaria del mundo. Es un perro que por lo general carece de socialización con humanos y perros, con los ruidos de los coches, con el ruido ambiental, con lo cotidiano del mundo…porque siempre pasea por los mismos sitios en el que curiosamente, no hay ruidos, no hay gente, no hay perros…

Estos perros pueden haber tenido un pasado traumático que les ha llevado a no saber gestionar este tipo de estímulos y que sus guías pensando en el beneficio del perro, decidan salir siempre por zonas en las que estos estímulos no sean ni siquiera visibles, y que así este pueda disfrutar del paseo.

Y si bien es cierto que lo disfruta, también se crea una imagen distorsionada del mundo en el que vive, una especie de burbuja a su alrededor, haciendo que sus habilidades sociales se deterioren progresivamente (ya que no se usan) y que la aparición puntual de algún estimulo (persona, perro, bici, coche…) sea considerada como una “amenaza de alto riesgo”

Porque en la mayoría de casos de perros burbuja partimos de un nivel de inseguridad bastante alto lo que hace que «a lo que no se conoce ,se le teme.»

Por no hablar de que si tenemos que mudarnos, cambiar la zona de paseo o incluso las horas de paseo y de repente empezamos a exponer a ese perro burbuja al mundo en el que vive, probablemente como humanos acabemos enfadados con nuestro perro, pero al perro burbuja que de un pinchazo le han roto su burbuja y lo exponen a un mundo que o bien no conoce, o lo que conoce lo considera altamente peligroso…hablado claro: le has jodido pero bien.

Y es que los perros dependen de nosotros y nosotros no podemos tener un control de lo que ocurre a nuestro alrededor (por muy de monte que busques el sitio para sacar a Toby, siempre puede aparecer un ciclista inesperado, un explorador atrevido…) al igual que tampoco tenemos el control de nuestra vida (y lo sabéis) y nuestras rutinas y por ende las de nuestro perro pueden cambiar en diferentes momentos de nuestras vidas, por eso es nuestro deber enseñarles el mundo y ayudarles a gestionarlo. 

Porque hacer una burbuja alrededor de nuestro perro, es como poner una tirita a una herida que necesita de cirugía. 

Puede aguantar un poco, pero al final vas a necesitar profundizar e ir a la raíz del problema.

Ahora bien, a los “perros burbuja” al igual que los perros recién adoptados, o perros que han pasado por experiencias traumáticas vamos a sacarles de la burbuja muy progresivamente, muy de a poquito.

A estos perros les presentaremos el mundo que les ha tocado vivir, de a poquito, con salidas a zonas en las que pueda tener contacto con el mundo pero que este no sea abrumador.

No hace falta salir por el centro de la ciudad a hora punta, podemos quedarnos por las afueras observando y presentando la vida en pequeñas exposiciones con baja dificultad para que el perro pueda digerirlas poco a poco.

Hay que tener especial cuidado con no pasarse al extremo de la sobreexposición porque es igual de peligroso que construir una burbuja para nuestro perro.

El problema de la sobreexposición es que el perro llega un punto en el que está totalmente saturado y con toda la cantidad de información que está viviendo, su organismo no da abasto para procesarla haciendo que necesite unos días para procesar todo y recuperarse del estrés residual.

Si somos observadores y conocemos a nuestro perro, él nos irá marcando los ritmos de cuando está preparado para aumentar la dificultad o cuando por el momento es suficiente.

La vida en pequeños sorbos, como el café, se saborea y se disfruta mejor. 

Ayuda a tu perro a conocer y saborear la vida.

Tamara Fernández




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